Las cucarachas vuelven a ser noticia. Un cargamento de cien mil ejemplares, valorado en doscientos mil dólares, fue incautado en la provincia australiana de Nueva Gales del Sur, donde las autoridades detectaron la introducción ilegal de especies exóticas destinadas al mercado de mascotas.
Incluían ejemplares silbadores(Gromphadorfina portentosa) de Madagascar, de hasta siete centímetros, uno de los más grandes de su especie, y se destinaban a la alimentación de reptiles, sapos y peces domésticos, con el riesgo de que pudieran eventualmente prevalecer sobre sus congéneres endémicas más débiles, añadiendo nuevas patologías al elenco nacional.
¡Tenemos un vasto repertorio de quinientas especies autóctonas y no necesitamos la competencia de bichejos importados, parecieron sentenciar los burócratas de Sydney en un gesto de involuntario chovinismo!
La revista NATURE registraba mientras tanto un insólito experimento en la Universidad Tecnológica de Nanyang, China, para dotar a las cucarachas del instrumental necesario y convertirlas en robots híbridos, capaces de sobrevivir y trabajar bajo el agua durante largos periodos.
Ampliarían así su campo de acción los ciber-insectos que ya faenan con un control electrónico, sumergiéndose con un módulo miniaturizado de oxigenación yuna coraza absolutamente impermeable que los capacitan para exploraciones de hasta tres horas en espacios limitados, y una cámara minúscula que trasmite lo que los insectos están viendo en tiempo real.
Son sistemas híbridos que enriquecen sus capacidades biológicas con funciones de elementos electromecánicos para inducir remotamente sus movimientos, de notable utilidad en casos de búsqueda y rescate similares a los perros especializados, inspección de oleoductos y estructuras dañadas por catástrofes naturales e incluso transporte de cargas reducidas.
Y la escogencia no ha sido fruto del azar, porque se sabe que las milenarias y repugnantes cucarachas han sobrevivido incluso a bombas atómicas y poseen una resistencia física que ya envidiarían los colosos de Hollywood, con la ventaja de que se desplazan con sus propios músculos sin agotar la vida normal de las baterías eléctricas.
En síntesis, su tamaño compacto, adaptabilidad y robustez les permiten penetrar en espacios inaccesibles a robots de mayor talla, sobre todo ahora que los científicos chinos han diseñado un sistema compacto basado en una reacción química que libera oxígeno sin necesidad de componentes electrónicos.Adhijeet Dipke, líder del chiripero indio.
Que permitiría al gigante de Madagascar transformarse en un auténtico acorazado submarino, tan revolucionario como elmovimiento juvenil del Partido Janta, en la India que comienza a fortalecerse adoptando al insecto como símbolo después que el Primer Ministro Narendra Modi los calificase despectivamente de cucarachas.
“Los jóvenes de este país han perdido el miedo y lucharán aunque para el gobierno seamos simples parásitos”, desafió Adhijeet Dipkee, su fundador,durante una de las multitudinarias concentraciones que la policía monitorea muy de cerca, temerosa de que la expresion de protesta de la llamada Generación Z alcance la magnitud de países vecinos como Nepal y Sri Lanka.
Egresado de la Universidad de Boston, Dipkee encarna el rechazo de un vasto sector juvenil al esquema de selección académica y la dificultad de conseguir empleo y está convirtiendo la descalificación oficial en bandera de rebeldía, y el Premier Modi haría bien en preocuparse, porsilasmoscas, antela eventual repetición del fenómeno de un político sudamericano ya octogenario que hace cuatro décadas recuperó la presidencia con los votos de un chiripero insatisfecho.
Rafz, julio de 2026.











