- Haz tus cosas más duraderas. Reparar significa dar a tus objetos una segunda oportunidad. No los tires. Remiéndalos. Repararlos no es anti-consumismo. Es, sencillamente anti-tirar-las-cosas sin motivo.
- Las cosas deberían diseñarse para ser reparadas. Diseñadores de productos: Hagan las cosas reparables. Compartan información clara e inteligible de sus productos para que la gente pueda repararlos. Clientes: Exijan productos reparables. Si no existen, pregunten por qué o busquen otros. Sean críticos e inquisitivos.
- Reparar no es reemplazar. Reemplazar es deshacerse de lo roto. Esta no es la clase de reparación de la que estamos hablando.
- Lo que no te mata, te hace más fuerte. Cada vez que reparamos un objeto, añadimos algo a su potencial, a su historia, a su alma y a su belleza inherente.
- Reparar es un reto creativo. Hacer reparaciones es bueno para la imaginación. El uso de nuevas técnicas, herramientas y materiales ofrece un mundo lleno de posibilidades, en lugar de callejones sin salida.
- Reparar traspasa las modas. Reparar no entiende ni de estilos, ni de tendencias. No hay fecha de caducidad para un objeto reparable.
- Reparar es descubrir. A medida que arreglas objetos, vas aprendiendo cosas sorprendentes sobre como funcionan. O porqué no lo hacen.
- Reparar, también incluso en tiempos de vacas gordas. Si crees que este manifiesto tiene algo que ver con la crisis, olvídalo. La cosa no va de dinero, va de mentalidad.
- Las cosas reparadas son únicas. Incluso las falsificaciones se convierten en originales cuando los reparas.
- Reparar significa independencia. No seas esclavo de la tecnología, domínala. Si algo se rompe, arréglalo y házlo más fuerte. Si ya eres el amo, anima a otros a que hagan lo mismo.
- Puedes reparar casi cualquier cosa, incluso una bolsa de plástico. Pero te recomendamos que uses bolsas más duraderas, y que la repares sólo en caso necesario.







