En memoria de Mariela Ramírez (1965-2026), promotora de la palabra como herramienta de encuentro, participación ciudadana y protesta pacífica en Venezuela.
Queremos rendir homenaje a Mariela Ramírez, quien nos dejó el pasado 15 de octubre, compartiendo nuevamente esta entrevista que realizamos en Planeta Vital en 2017, cuando transmitíamos nuestro programa por Unión Radio.
Tuve la fortuna de compartir con Mariela muchas clases, cineforos y seminarios sobre mitología griega y otros temas vitales, junto a nuestra gran amiga, la excelente psiquiatra Magaly Villalobos. También la acompañé en numerosas protestas, aportando letras y palabras a esa búsqueda de paz, libertad y entendimiento que tanto necesitamos en Venezuela.
Hoy recuperamos aquella conversación con Mariela y Ángel Zambrano, dos de los promotores de Dale Letra, una iniciativa ciudadana que encontró en las palabras una manera creativa de expresar el descontento, defender los derechos ciudadanos y tender puentes en medio de la confrontación.
Luz a tu noble alma, Mariela. Gracias por tu compromiso y por recordarnos que las palabras, cuando nacen de una convicción profunda, pueden convertirse en herramientas para transformar la sociedad.
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Aquí les dejo la grabación y la entrevista, con mi respeto y recuerdo para Mariela.
Vamos a conocer «Dale Letra», una iniciativa ciudadana muy interesante que se viene desarrollando desde hace varios meses, como una forma creativa de protesta pacífica, ante el asedio de la violencia represiva en Venezuela.

¿Qué es Dale Letra y cómo nació esta iniciativa?
En 2017 recibimos en Planeta Vital a Mariela Ramírez, arquitecta, y a Ángel Zambrano, periodista, quienes nos hablaron de Dale Letra, un movimiento ciudadano que promovía la protesta pacífica en Venezuela mediante mensajes y frases construidos colectivamente.
Mariela explicaba que su propósito era encontrar en la palabra una forma de reunir ideas y sentimientos compartidos por ciudadanos de distintas ideologías, creencias religiosas, razas y géneros.
La iniciativa surgió en un contexto de profunda tensión social y política. Frente a la violencia y la polarización, sus integrantes apostaban por una forma de expresión capaz de comunicar el malestar ciudadano sin recurrir a la agresión.

De izquierda a derecha Mayte Arrieta, Angel Zambrano, Mariela Ramírez y Marisela Valero.
Angel dice que ante tanto vacío en los discursos que muchas veces se escuchan, ellos quieren darle contenido a las protestas, llenar de sentido el malestar que predomina en un enorme grupo de la población y ejercer el derecho a la protesta con firmeza, aún cuando sea pacífica.
Continúa Angel, «las palabras son las piezas fundamentales para engranar el sentimiento de rabia e impotencia, para producir un efecto contundente sin llegar a la violencia. Es darle contenido a la protesta, «Dale Letra» nació del afecto de muchos amigos, que se unieron para que la palabra tienda puentes en la sociedad, para el tránsito en el que estamos hacia una sociedad incluyente, despolarizada, de ahí el poder de la protesta no violenta».

Protesta pacífica en la calle
La palabra como puente para entendernos mejor
Dale Letra para entendernos mejor no era solamente una consigna. Representa una manera de participar, escuchar y construir propuestas colectivas en un momento en que el diálogo resulta especialmente difícil.
Mariela nos dice que el movimiento creció gracias a las redes sociales, las reuniones y la participación espontánea de personas interesadas en aportar sus ideas. Las frases y los mensajes se elaboran mediante una lluvia de ideas y luego se someten a votación.
Esta dinámica horizontal refleja uno de los valores fundamentales de la iniciativa: reconocer que la participación ciudadana también consiste en escuchar otras voces, debatir y tomar decisiones en conjunto.
El movimiento comparte espacios de colaboración con otras organizaciones que promueven formas creativas de protesta, entre ellas Las Piloneras, Billete Alzado y Venezuela se Levanta.
Mariela continúa explicando que es posible expresar con firmeza el desacuerdo sin convertir al otro en un enemigo irreconciliable.
Pueden buscarnos en facebook, en twitter e instagram son @dale_LETRA

Antes de grabar en Unión Radio con Mariela Ramírez, promotora de Dale Letra en Venezuela.
Conoce 6 principios de la no-violencia
1. La no-violencia es el modo de vivir de la gente valiente
Es resistencia no violenta y activa hacia el mal; es agresiva espiritual, mental, y emocionalmente; está siempre persuadiendo al oponente a la honradez de tu causa y es solo pasiva en su no agresión al enemigo.
2. La no-violencia busca ganar amistades y entendimiento
El fin de la no-violencia es la redención y la reconciliación; el propósito de la no-violencia es la creación de “The Beloved Community” (La Amada Comunidad en español).

Frase del poeta Rafael Cadenas
3. La no-violencia busca vencer la injusticia, no personas
Este principio invita a distinguir entre combatir una conducta injusta y deshumanizar a quien la realiza.
Cuando convertimos a las personas en enemigos absolutos, cerramos las puertas al entendimiento. En cambio, cuestionar las acciones y las estructuras injustas permite defender los derechos sin renunciar a la dignidad del otro.
4. La no-violencia acepta que el sufrimiento puede educar y transformar
Defender pacíficamente una causa puede implicar dificultades, sacrificios y consecuencias personales. La no violencia procura afrontarlos sin represalias y sin trasladar deliberadamente el sufrimiento a otras personas.
La experiencia del conflicto puede convertirse en una oportunidad para aprender, revisar nuestras acciones y encontrar formas distintas de relacionarnos.

Alto al fuego
5. La no-violencia elige el amor por sobre el odio
La no-violencia se resiste a la violencia de espíritu y de cuerpo; el amor de la no-violencia es espontáneo, desinteresado, altruista y creativo; el amor de la no-violencia da sabiendo que podría recibir hostilidad de regreso.
El amor de la no-violencia es activo, no pasivo; el amor de la no-violencia no tiene límites en su habilidad de perdonar para restaurar la comunidad; el amor de la no-violencia no se rebaja al nivel de aquel que odia.
El amor por el enemigo es como demostramos amor por nosotros mismos; el amor restituye la comunidad y se resiste a la injusticia; la no-violencia reconoce el hecho de que toda vida esta interrelacionada.
Quienes defienden la no violencia sostienen la esperanza de que la justicia puede abrirse camino, incluso en circunstancias adversas.
Esa confianza no implica esperar de brazos cruzados. Requiere participación, perseverancia, organización y compromiso con los valores que deseamos ver reflejados en la sociedad.
La paz no se construye únicamente con buenos deseos: necesita acciones cotidianas, instituciones responsables y ciudadanos dispuestos a defender los derechos de todos.
Las palabras que necesitamos hoy
El filósofo y activista Martin Luther King Jr., una de las figuras centrales de la lucha por los derechos civiles mediante la resistencia no violenta, advirtió sobre el peligro de responder a la violencia con más violencia. Su pensamiento continúa invitándonos a romper los ciclos de odio y confrontación.
La experiencia de Dale Letra nos recuerda que las palabras pueden servir para mucho más que expresar indignación. También pueden ayudarnos a comprender lo que sentimos, identificar aquello que necesitamos cambiar y encontrar puntos de encuentro con personas que piensan diferente.
Recordar a Mariela Ramírez es recuperar ese compromiso con la palabra consciente, la participación ciudadana y la búsqueda de una sociedad donde las diferencias no impidan el encuentro.
Para ti, Mariela, muchas letras llenas de amorosa compasión, paz y luz. Gracias por tu aporte a Venezuela y por ayudarnos a recordar que, cuando las palabras se ponen al servicio del entendimiento, pueden convertirse en semillas de transformación.
Marisela Valero — Planeta Vital









