Rosaelena Albornoz: observar aves para conectar con la naturaleza

Rosaelena Albornoz en pleno trabajo
Por: Marisela Valero
Última actualización el 7 noviembre, 2026

Hay quienes salen al encuentro de las aves con binoculares, guías de identificación y libretas de apuntes. Otros prefieren llevar una cámara o un cuaderno de dibujo. Y también están quienes, sencillamente, se detienen a escuchar su canto y disfrutan de su presencia. Todas estas maneras de acercarse a las aves tienen algo en común: nos permiten descubrir la naturaleza que nos rodea y reconocer que compartimos el planeta con seres extraordinarios.

En Planeta Vital conversamos con la bióloga venezolana Rosaelena Albornoz, una mujer que ha hecho de las aves compañeras inseparables de su vida. Las observa, las estudia, las cuenta, las ilustra, las colorea y, sobre todo, disfruta de su compañía. Su relación con ellas va mucho más allá de la curiosidad científica: es una forma de entender y sentir la naturaleza.

Rosaelena es una apasionada pajaróloga, como se conoce cariñosamente a quienes dedican tiempo y entusiasmo a la observación de aves. Su trabajo combina conocimiento, sensibilidad artística y compromiso con la educación ambiental.

Rosaelena Albornoz en pleno trabajo

Rosaelena Albornoz en pleno trabajo

Observar aves: una experiencia al alcance de todos

La observación de aves es una actividad que ha ido ganando seguidores en distintos lugares del mundo. Ya no es una práctica reservada a investigadores o especialistas. Cada vez son más las personas que encuentran en ella una manera de disfrutar el tiempo libre, aprender sobre biodiversidad y acercarse a la naturaleza.

No hace falta viajar a lugares remotos para comenzar. Un jardín, un parque, una plaza, el balcón de una casa o los árboles de una calle pueden convertirse en escenarios de descubrimiento.

Las ciudades también son territorios compartidos con numerosas especies de aves. Algunas viven allí de manera permanente, otras llegan durante sus desplazamientos migratorios y muchas encuentran refugio y alimento en los espacios verdes urbanos.

En tiempos de pandemia, cuando las personas permanecían más tiempo en sus hogares, muchas comenzaron a prestar atención a esos visitantes que antes pasaban inadvertidos. El canto que llegaba desde un árbol cercano, el movimiento de un colibrí junto a una ventana o la presencia de un ave en el balcón adquirieron un significado especial.

Quizás el silencio impuesto por el confinamiento permitió escuchar mejor lo que siempre había estado allí.

Fotografía Maria Sánchez, Ambiente Chacao

La observación urbana de las aves.Fotografía Maria Sánchez, Ambiente Chacao

Rosaelena forma parte de la organización Siempre Verde Venezuela, una iniciativa dedicada a promover la conciencia ambiental mediante imágenes, fotografías e ilustraciones de la naturaleza. Su propósito es acercar al público a los ecosistemas y despertar el interés por conocerlos y protegerlos.

La organización apuesta por la comunicación visual como una herramienta educativa. Una fotografía o una ilustración pueden despertar la curiosidad de alguien que nunca se había detenido a observar un ave y convertirse en el primer paso hacia una relación más cercana con la biodiversidad.

Calidris, foto cortesia de Siempre Verde Venezuela

Calidris, foto cortesia de Siempre Verde Venezuela

Rosaelena Albornoz en su empeño por promover la observación de aves ha dictado talleres para formar guías de aves, además participó en la elaboración de un hermoso folleto sobre Las Aves de Unare en el 2006, que lamentablemente no pudo editarse comercialmente para que el público en general y especialmente los turistas pudieran tener acceso a él.

Laguna de Unare foto cortesía Siempre Verde Venezuela

Laguna de Unare foto cortesía Siempre Verde Venezuela

Dibujar las aves para aprender a quererlas

Además de observarlas, Rosaelena tiene una especial habilidad para ilustrarlas. Sus dibujos y composiciones muestran la belleza y diversidad de las aves, pero también cumplen una función educativa: ayudan a conocerlas y a despertar el deseo de protegerlas.

A lo largo de su trayectoria ha participado en talleres de formación de guías de aves y en iniciativas destinadas a divulgar el patrimonio natural venezolano. Entre ellas destaca su participación en la elaboración de un folleto sobre las aves de Unare, realizado en 2006, un proyecto que buscaba ofrecer información accesible a visitantes y turistas interesados en conocer la riqueza de esta región.

La Laguna de Unare, en el estado Anzoátegui, es un espacio de gran interés para la observación de aves. Sus ambientes acuáticos y costeros ofrecen condiciones para la presencia de numerosas especies, por lo que conocer su avifauna representa también una oportunidad para valorar la importancia de conservar estos ecosistemas.

Rosaelena ha publicado libros que buscan acercar a las personas al mundo natural. Entre ellos se encuentra Abre tus alas, el encuentro de la naturaleza y sus aves, una guía que recoge su experiencia y propone un recorrido por el universo de las aves, sus características, sus hábitats y la relación que establecen con el entorno.

Abre tus alas el encuentro de la naturaleza y sus aves

Una guía sencilla y cercana que describe la experiencia de su autora en su avanzar por el mundo de la observación de aves. A través de sus páginas con sus nueve secciones o capítulos, cada palabra le sumerge en la naturaleza y le brinda el privilegio de conocer gran variedad de aves, su entorno, su hábitat.

Juntos

También está Juntos, una obra dedicada a quienes aman las aves y su libertad, que invita a reflexionar sobre lo que podemos aprender de ellas cuando compartimos y colaboramos.

En ambos trabajos se reconoce una misma intención: transmitir el conocimiento de una manera amable y accesible, capaz de despertar emociones y motivar una actitud de respeto hacia la vida silvestre.

¿Qué hacemos juntos?  ¿Qué hacen juntas las aves?  Las aves nos muestran las cosas que juntos si podemos lograr, es un libro dedicado a aquellos que aman las aves y su libertad.

La primera vez que se ve e identifica un ave, esta se convierte en un “lifer”, según la jerga de los pajareros. Hay aficionados muy comprometidos («twitchers»), que viajan grandes distancias para ver especies nuevas y agregarlas a sus listas de “lifers”. Pero más que algo especializado lo importante de la observación de aves es que se transforma en una especie de filosofía de vida, una meditación en contacto con la naturaleza.

Observadores de aves.Foto cortesía de Siempre Verde Venezuela

Observadores de aves.Foto cortesía de Siempre Verde Venezuela

Dentro del Blog Siempre Verde Venezuela se lee en un artículo firmado por  Edglorys Marys Saravia, fotógrafa oficial de la organización, quien dice: “fotografiar la naturaleza nos da la oportunidad de explorar libremente nuestro interés y relación con el planeta, el vasto sistema del cual somos apenas una pequeña parte. Afortunadamente, el Colibrí cola de hoja no engrosa la lista de especies amenazadas en Venezuela. Sin embargo, estas delicadas y preciosas criaturas enfrentan diariamente la pérdida de hábitat causada por la deforestación.

Muy atentos los participantes del recorrido Global Big Day en Chacao. Chacao es un Municipio con gran posibiliad de observar aves.Fotografía Maria Sánchez

Muy atentos los participantes del recorrido en Chacao, un Municipio con gran posibiliad de observar aves. Fotografía Maria Sánchez

Rosaelena también está promoviendo una novedosa actividad, muy necesaria y terapéutica para tiempos complejos como los que se viven en la actualidad, no solo en Venezuela, sino en gran parte del planeta. Se trata de «El Pajareo Zen».

El pajareo zen: observar sin apuros ni exigencias

Uno de los aspectos más interesantes de la propuesta de Rosaelena es su invitación a practicar el Pajareo Zen o Zen Birding, una forma contemplativa de observar aves que nos propone cambiar el ritmo y la manera en que nos relacionamos con ellas.

Pero ¿qué significa exactamente pajarear de manera zen?

Para Rosaelena, observar aves no tiene que convertirse necesariamente en una actividad de identificación, clasificación o registro de especies. Esas tareas son importantes, especialmente cuando se realizan con fines científicos, pero no son indispensables para disfrutar de la experiencia.

Ella lo explica de una manera sencilla: observar aves es, sencillamente, observar aves.

Su planteamiento parte de algo que parece obvio, pero que muchas veces olvidamos. Cuando salimos a observar, podemos concentrarnos tanto en reconocer una especie, conseguir una fotografía o completar una lista que terminamos perdiéndonos el encuentro mismo.

A veces un ave aparece por unos segundos, se mueve entre las ramas o deja escuchar un sonido que no conseguimos identificar. En lugar de frustrarnos por no saber qué especie es, podemos disfrutar de ese instante.

En tranquilo transcurre el paseo Pajareo Zen. Foto Blanca Elena Pantin

En tranquilo transcurre el paseo Pajareo Zen. Foto Blanca Elena Pantin

Rosaelena cuenta que ha aprendido a sentirse bien incluso cuando no logra reconocer un ave por su canto o por su apariencia. No siempre es necesario levantar los binoculares, consultar una guía o buscar su nombre. En ocasiones, basta con dejar que el canto de los pájaros nos envuelva.

Esta manera de observar tiene puntos de encuentro con la meditación y el yoga. No se trata de cumplir una técnica estricta ni de obligarnos a permanecer inmóviles, sino de prestar atención a lo que sucede a nuestro alrededor y permitir que los sentidos participen plenamente de la experiencia.

Observando aves en Chacao

Observando aves en Chacao

Continúa Rosaelena diciendo, a menos que esté haciendo una encuesta formal de aves con fines de investigación, no hay necesidad de nombrar un ave o identificarla, para mi es más nutritivo verla una y otra vez. Yo en lo particular, pienso y creo lo siguiente; he aprendido a estar bien aún sin ser capaz de identificar a un ave al verla o escucharla, tal vez porque pasó volando rápidamente, o porque está haciendo un sonido confuso. A veces, es mejor dejar que el coro del canto de los pájaros te bañe, penetre los poros de tu cuerpo, sin necesidad de levantar los binoculares.

Pajareo Zen. Foto Blanca Elena Pantin

Pajareo Zen. Foto Blanca Elena Pantin

Observar también es una forma de proteger

La experiencia de Rosaelena nos recuerda que la observación de aves puede ser una puerta de entrada a la educación ambiental. Cuando comenzamos a reconocer las especies que viven cerca de nosotros, también empezamos a interesarnos por sus hábitats y por las amenazas que enfrentan.

La deforestación, la pérdida de espacios naturales, la contaminación y la transformación de los ecosistemas afectan directamente a las poblaciones de aves.

Desde Siempre Verde Venezuela se promueve precisamente esa conexión entre conocimiento y conservación. La fotografía, la ilustración, los talleres y las actividades de observación son herramientas para acercar a las personas a la biodiversidad y hacerlas conscientes de la responsabilidad que compartimos en su protección.

No es necesario ser biólogo ni experto para participar. Cualquier persona puede comenzar a observar las aves de su comunidad, aprender a reconocerlas y contribuir a cuidar los espacios donde encuentran alimento, refugio y condiciones para reproducirse.

Quizás ese sea uno de los mayores aportes del Pajareo Zen: enseñarnos a detenernos y descubrir que la naturaleza no está lejos ni necesita grandes escenarios para sorprendernos.

A veces está en el árbol de la esquina, en el jardín del vecindario o en el pequeño visitante alado que llega cada mañana a nuestra ventana.

Rosaelena Albornoz nos invita a abrir las alas de la curiosidad y dejarnos llevar por esa experiencia. No hace falta saberlo todo, tener el equipo más sofisticado ni recorrer grandes distancias. Basta con regalarse un momento, mirar alrededor y escuchar.

Porque cuando aprendemos a observar las aves, también aprendemos a mirar de otra manera el mundo que compartimos con ellas.

Conéctate con Rosaelena Albornoz

Puedes conocer más sobre su trabajo y sus actividades de observación de aves a través de:

  • Blog: Siempre Verde Venezuela
  • Instagram: @rosaelena_naturalezaPlaneta Vital se transmite por Radio Voz Vida Verde Internacional, los martes a la 1PM y a las 7PM. Aqui el link https://vozvidaverdev.webradiosite.com/

En Planeta Vital seguimos promoviendo experiencias que nos ayudan a comprender que somos parte de la naturaleza y que conocerla es también una manera de aprender a respetarla y protegerla.

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Por: Marisela Valero

Psicóloga y directora fundadora de Planeta Vital Master en Ciencias de la Familia, Ambientalista, Podcaster, con más de 20 años de experiencia en producción radial y multimedia. Profesional versátil con experiencia en psicología, comunicación y proyectos sociales. Combina su pasión por el bienestar humano con su habilidad para comunicar como psicóloga, locutora y productora multimedia. Ha recibido reconocimientos como el Nacional de Periodismo Ecológico de FUNVIVE, Premio Ecologico Waraira Repano, Premio Municipal de Ecologia de la Alcaldia de Baruta y Mujer de la Semana en CNN.

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