Contaminación acústica: Victoria Rastelli, una venezolana que “caza ruidos” en Nueva Zelanda

Por: Marisela Valero
Última actualización el 22 septiembre, 2026

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¿Puede una ciudad ser demasiado ruidosa para sus habitantes? ¿Qué ocurre cuando el sonido de una construcción, una fiesta, el tránsito o incluso unos niños corriendo afecta el descanso de quienes viven alrededor? Y, más allá de las personas, ¿qué sucede con los animales expuestos de manera constante al ruido producido por los seres humanos?

En Planeta Vital viajamos imaginariamente hasta Nueva Zelanda para conversar sobre contaminación acústica con Victoria Helena Rastelli Montbrum, ingeniera mecánica venezolana y PhD en Desarrollo Sustentable de la Universidad Simón Bolívar.

Victoria actualmente vive en Australia, pero viaja con frecuencia a Nueva Zelanda, donde se encuentra la sede central de la empresa para la que trabaja. Su especialidad está precisamente en ese territorio invisible del ambiente que pocas veces vemos, pero que todos experimentamos: el sonido y sus efectos sobre las personas, las edificaciones y la naturaleza.

Victoria Rastelli, una venezolana que trabaja contra la contaminación acústica

Victoria Helena Rastelli

Victoria Helena Rastelli

Coordinar nuestra conversación no fue sencillo. La diferencia horaria entre Venezuela y Nueva Zelanda es de 16 horas, de modo que cuando para nosotros todavía es hoy, allá ya es mañana.

Pero la distancia quedó en segundo plano cuando Victoria comenzó a contar su historia.

En 2016, ella y su esposo decidieron emigrar. Europa parecía una posibilidad natural porque ambos tenían doble nacionalidad, pero Victoria tenía otros planes. Su interés profesional la llevó a buscar oportunidades en Nueva Zelanda y comenzó a enviar su currículum a empresas relacionadas con su especialidad.

La respuesta llegó mucho más rápido de lo esperado. La primera compañía a la que aplicó se interesó en su perfil y, poco después, Victoria ya estaba instalada en Auckland trabajando para Norman Disney & Young (NDY), una firma con sede en Nueva Zelanda que también desarrolla proyectos en Australia.

Su trayectoria profesional continuó creciendo hasta llevarla a ocupar un espacio dentro de la comunidad especializada en acústica.

El equipo de NDY

El equipo de NDY

Reconocimiento a su labor en Nueva Zelanda

En junio de 2021, en plena pandemia, Victoria fue invitada a formar parte del Consejo de la Sociedad Acústica de Nueva Zelanda.

Para ella significó un reconocimiento profesional, pero también un compromiso personal: representar a Venezuela desde una especialidad que tiene cada vez mayor importancia en las ciudades contemporáneas.

Porque el ruido no es solamente una molestia. Cuando alcanza determinados niveles o se mantiene durante períodos prolongados, puede convertirse en un problema ambiental y de salud.

Consejo de la Sociedad Acústica de Nueva Zelanda del que Victoria forma parte desde Junio 2021

Consejo de la Sociedad Acústica de Nueva Zelanda del que Victoria forma parte desde Junio 2021

La particular profesión de “cazar ruidos”

Durante nuestra conversación hubo un momento especialmente divertido cuando Victoria explicó todo el equipo que debe llevar durante sus inspecciones de campo.

Por eso, en Planeta Vital nos permitimos llamarla, con cariño, una “caza ruidos”.

En lugar de buscar fantasmas, Victoria sale al terreno equipada con medidores de decibeles y otros instrumentos especializados para identificar fuentes de ruido y vibraciones. Incluso cuenta con equipos capaces de simular situaciones cotidianas, como el impacto producido por el taconeo sobre un piso.

Detrás de esa imagen curiosa existe un trabajo técnico muy preciso.

Victoria lista para "cazar ruidos"

Victoria lista para «cazar ruidos»

En Nueva Zelanda y Australia existen regulaciones destinadas a controlar la contaminación acústica. Los proyectos de construcción deben considerar el impacto que pueden generar sobre el entorno y, en determinados casos, presentar estudios específicos sobre ruido y vibraciones.El objetivo es que una edificación no solamente sea segura desde el punto de vista estructural, sino que también respete las condiciones acústicas establecidas por la normativa local.

Hay que elaborar minuciosos informes

 Hay que elaborar minuciosos informes

Cómo se controla la contaminación acústica en edificios y ciudades

Parte del trabajo de Victoria consiste en elaborar informes acústicos que permiten determinar cómo un proyecto cumplirá con las regulaciones locales.

Estos estudios pueden contemplar las fuentes de ruido que afectan el exterior de una edificación y proponer soluciones técnicas como equipos más silenciosos, barreras acústicas, atenuadores y sistemas antivibratorios.

El proyecto debe demostrar que puede cumplir con los límites establecidos antes de obtener las autorizaciones correspondientes.

Pero el control acústico no se limita al ruido producido hacia el exterior.

También busca proteger a quienes viven dentro de los edificios. Una fiesta, la música a volumen elevado, unos zapatos de tacón sobre el piso o los pasos y carreras de los niños pueden convertirse en fuentes de perturbación para los vecinos.

Por eso, el aislamiento acústico también forma parte del diseño de muchas edificaciones residenciales.

La idea no es impedir que las personas hagan su vida cotidiana, sino encontrar soluciones que permitan convivir sin que el sonido de unos termine afectando el bienestar de otros.

Contaminación acústica y salud: cuando el ruido se convierte en un riesgo

El ruido es un factor determinante para el estrés

El ruido es un factor determinante para el estrés

La contaminación acústica puede definirse como la presencia de sonidos excesivos o no deseados que alteran las condiciones ambientales y pueden afectar la calidad de vida.

El problema adquiere una dimensión mayor cuando la exposición al ruido es prolongada.

El exceso de ruido puede interferir con el descanso, dificultar la concentración y afectar la audición. La exposición a sonidos elevados durante períodos prolongados puede producir daños auditivos, especialmente cuando se escucha música a volúmenes muy altos.

La contaminacion acustica de las ciudades afecta la salud. Foto Pixabay

La contaminacion acustica de las ciudades afecta la salud. Foto Pixabay

La contaminación atmosférica no es la única que tiene efectos perjudiciales para los seres vivos del planeta. La contaminación acústica, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es uno de los factores ambientales que provoca más problemas de salud. Solo en Europa, según la Agencia Europa del Medio Ambiente (AEMA), causa al año 16.600 muertes prematuras y más de 72.000 hospitalizaciones.

Jóvenes con oído de viejo: la población se está quedando sorda poco a poco.

Un artículo de El Mundo de España comenta que la OMS alerta de que 1.000 millones de jóvenes tienen riesgo de sufrir pérdidas de audición por escuchar música muy alta. 43 millones de personas de entre 12 y 35 años ya tienen daños.

Escuchar la musica a todo volumen afecta la audicion. Foto Pixabay

Escuchar la música a todo volumen afecta la audición. Foto Pixabay

Victoria expresa especial preocupación por los jóvenes, debido a la frecuencia con la que utilizan dispositivos y sistemas de sonido a niveles elevados.

Uno de los problemas es que el deterioro auditivo puede desarrollarse lentamente. La persona puede no percibir inmediatamente el daño y, cuando finalmente aparecen las dificultades para escuchar, algunas lesiones pueden ser irreversibles.

Por eso, hablar de contaminación acústica también significa hablar de prevención y salud ambiental.

El ruido de las ciudades también afecta a la naturaleza

El impacto del ruido no termina en las personas.

La fauna también vive dentro de nuestros paisajes sonoros. Carreteras, aviones, maquinaria, obras de construcción, embarcaciones y otras actividades humanas introducen sonidos que pueden modificar el comportamiento de diferentes especies.

El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos (NPS) ha señalado que la contaminación acústica puede alterar patrones de comportamiento de la fauna y afectar procesos como la reproducción y la comunicación.

Para muchos animales, escuchar no es simplemente una cuestión de percepción: es una herramienta para encontrar alimento, comunicarse, detectar amenazas y relacionarse con otros individuos.

Cuando el ruido humano invade esos espacios, puede alterar esas dinámicas.

Barcos, sonar y ruido submarino

El problema adquiere características particulares bajo el agua.

El paisaje sonoro marino está compuesto por sonidos naturales y por aquellos producidos por las actividades humanas. El tránsito de embarcaciones, los sistemas de sonar y otros dispositivos pueden modificar ese ambiente acústico.

Diversos estudios científicos han documentado efectos del ruido sobre mamíferos marinos, peces e invertebrados. Para especies como ballenas, delfines y focas, que utilizan el sonido para comunicarse y orientarse, la alteración del paisaje acústico puede representar una presión ambiental importante.

Así, la contaminación acústica se convierte también en una cuestión de biodiversidad y conservación.

Los barcos afectan a las ballenas. Foto Ladera Sur

Los barcos afectan a las ballenas. Foto Ladera Sur

Una venezolana que lleva su conocimiento por el mundo

La historia de Victoria Rastelli tiene además otra dimensión.

Su trayectoria desde Venezuela hasta Nueva Zelanda y Australia muestra cómo el conocimiento especializado puede viajar y contribuir a resolver problemas ambientales en diferentes lugares del planeta.

En Planeta Vital celebramos especialmente que una profesional venezolana forme parte de espacios especializados donde se toman decisiones sobre acústica, urbanismo y protección ambiental.

Porque cuidar el ambiente no significa solamente proteger el aire, el agua, los bosques o los océanos. También implica prestar atención a algo que no podemos ver, pero que está presente permanentemente a nuestro alrededor: el sonido.

 

Victoria es nuestra embajadora planetaria

Victoria es nuestra embajadora planetaria

Victoria es, para nosotros, una verdadera embajadora planetaria.

Y detrás de su curioso trabajo como “caza ruidos” existe una tarea profundamente vinculada con el desarrollo sustentable: ayudar a construir ciudades donde las personas puedan vivir, trabajar y convivir sin que el ruido se convierta en una amenaza para su bienestar o para el equilibrio de la naturaleza.

En Planeta Vital seguiremos conversando con Victoria Rastelli sobre otro de sus proyectos, relacionado con el impacto de la contaminación acústica en la fauna y la manera en que un equipo multidisciplinario logró abordar el problema.

Porque escuchar también es una forma de cuidar el planeta.

 

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Por: Marisela Valero

Psicóloga y directora fundadora de Planeta Vital Master en Ciencias de la Familia, Ambientalista, Podcaster, con más de 20 años de experiencia en producción radial y multimedia. Profesional versátil con experiencia en psicología, comunicación y proyectos sociales. Combina su pasión por el bienestar humano con su habilidad para comunicar como psicóloga, locutora y productora multimedia. Ha recibido reconocimientos como el Nacional de Periodismo Ecológico de FUNVIVE, Premio Ecologico Waraira Repano, Premio Municipal de Ecologia de la Alcaldia de Baruta y Mujer de la Semana en CNN.

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