Animales en primera plana

Por: Gabriel Rumor
Última actualización el 27 abril, 2026

El crucero AmaMagdalena, de la compañía AmaWaterways, navega por el río Magdalena, ahora sin cólera y con hipopótamos

El debate sobre los hipopótamos que dejó Pablo Escobar como herencia en Colombia ha sacudido la opinión pública. Aunque sería excesivo atribuir el mérito a PLANETA VITAL, reconforta pensar que la presión mediática global ha contribuido a frenar, al menos por ahora, su eutanasia, permitiendo a estos animales seguir habitando las aguas del Río Magdalena.

Mientras tanto, en Europa, la atención se centra en Timmy, una ballena jorobada varada en el mar Báltico, víctima de redes de pesca abandonadas. Su caso simboliza el drama silencioso que enfrentan los cetáceos, atrapados entre la expansión humana, el ruido industrial y las rutas marítimas.

Es una de las diez colosales criaturas atraídas hacia las costas de Holanda, Dinamarca e Inglaterraen el primer trimestre del año por el eco de la vida ciudadana o desorientadas por perturbaciones sónicas de origen cósmico, militar e industrial.

 Una de las centenares que mueren de forma anónima, enredadas o golpeadas por los barcos faeneros y de turismo en expansión constante, sin el consuelo de ésta que al menos disfruta de su glorioso cuarto de hora con los esfuerzos para salvarla, incluso con el accidente de una veterinaria incorporada desde Hawai que sufrió un derrame cerebral por la tensión reinante y permanece en coma tras una intervención quirúrgica.

Que pudiera no ser la única víctima,pues el stress acumulado se mediatiza con el paso de los días y va apoderándose del debate político regional, por las denuncias contra el maltrato al infortunado náufrago y el beneficio electoral que estaría derivando el gobierno federal alemán con la explotación del incidente.

Debates similares se desarrollan en Colombia, donde comunidades del Magdalena Medio consideran a los hipopótamos parte de su entorno económico y cultural, enfrentando al gobierno en un dilema entre conservación, control de especies invasoras y sostenibilidad.

Es una controversia incapaz de desvelar en Japón al sexagenario Toru Akama de la planta nuclear de Fukushima, que se erigió en guardián protector de los animales abandonados por sus dueños tras la catástrofe de marzo de 2011.

Esta fotografía, tomada el 5 de marzo de 2026, muestra a Toru Akama, ex trabajador de una central nuclear, acariciando a un gato en su refugio de animales en Namie, prefectura de Fukushima. (Foto de Philip FONG / AFP) / Para acompañar el reportaje «JAPAN-NUCLEAR-ANIMAL-FUKUSHIMA» de Mathias CENA.

Fue testigo entonces de un terremoto de magnitud apocalíptica y, cuando el tsunami que dejó saldo de veinte mil víctimas destruyó las instalaciones atómicas y obligó al éxodo masivo, sintió que su deber era acudir en ayuda de centenares de mascotas dejadas a su suerte por los supervivientes.

Con el único auxilio de su esposa fue acarreando a su casa y alimentando a los aterrorizados bichos, un millar tal vez, muchos de los cuales hallaron después familias adoptivas, y vuelta la calma continuó brindando asilo con el apoyo financiero de una compensación de la empresa y después con donativos esporádicos y su propia jubilación.

Quince años de una tarea agotadora a la cual, sin embargo, Akama atribuye su salud de acero, porque la responsabilidad lo obliga a seguir activo, cuidando a una familia que incluye actualmente siete perros y 47 gatos en perfecta armonía y sepultándolos en el jardín de su residencia mientras busca ahora, porque el almanaque no perdona, alguien que asuma el relevo de su insólita misión.

Varsovia, abril de 2026

Compartir artículo:

Por: Gabriel Rumor

También podría interesarte

Buscando un Aguila Real

Buscando un Aguila Real

  A mi amigo Olgierd Podobinski Habla mucho del espírit uromántico de Polonia que un gobierno de orientación socialista ignorase en 1949 la...

Bailar contra la Enfermedad

Bailar contra la Enfermedad

Estimulante es el testimonio en el Guardian de un británico - cuarentón, gay, seropositivo y víctima de Parkinson- que redescubrió la alegría de...