Hace un año, el Jardín Comunitario de Woodbourne comenzó como un pequeño sueño verde en Jamaica Plain, Boston.
Desde Planeta Vital celebramos su primer aniversario con la alegría de ver cómo ese sueño ha echado raíces profundas, ha florecido y se ha convertido en un símbolo de colaboración, aprendizaje y renovación para toda la comunidad de residentes mayores de Woodbourne Apartments, bajo la Coordinacion de la Organización The Community Builders.
Me siento muy honrada de llevar adelante este programa que me ha permitido hacer muchas alianzas con otras organizaciones, aprender nuevas tecnicas de cultivo, en especial ratificar mi conviccion sobre la importancia de crear redes de inteligencia colaborativa desde la propia comunidad, empoderarlos y confiar en sus potencialidades para darle sustentabilidad a este bonito proyecto.
Gracias a las donaciones de Mass Housing y Age Strong Commission de la Alcaldia de Boston, durante estos doce meses el jardín ha cumplido con creces sus objetivos: ofrecer un espacio de encuentro seguro y creativo, promover prácticas de cultivo urbano sostenibles y fortalecer la conexión de los residentes con la naturaleza en medio del ritmo urbano.
Cada planta sembrada, cada aprendizaje y la cosecha recogida que creció entre risas y deliciosas ensaladas compartidas, han tejido una red viva que hoy celebramos, fortaleciendo la participacion y el liderazgo entre los residentes.
Para conmemorar este primer año, realizamos un taller avanzado de cultivo guiado por el destacado horticultor Apolo Catala, quien nos llevó un paso más allá en el arte de sembrar con intención y cuidado. Como parte del taller, hicimos la siembra de ajos y diversas plantas de invierno, preparando el suelo para los meses fríos y demostrando que incluso en las temporadas de descanso la tierra sigue siendo generosa.
Además, como gesto de agradecimiento y motivación, se regalaron más de 30 plantas en sus potes para que los residentes las lleven a sus hogares y continúen cultivando, literalmente, la semilla de la jardinería urbana. Estas pequeñas macetas son más que un obsequio: son una invitación a seguir creciendo juntos, aprendiendo y cuidando nuestro entorno desde lo cotidiano.
Tambien se realizaron actividades creativas, para unir arte y jardineria, donde las habilidades artisticas produjeron un hermoso collage en homenaje al Jardin Comunitario, en el que cada flor llevaba una foto del participante en el centro, como una forma de rendir tributo a las manos artisticas que lo crearon.
El Jardín Comunitario de Woodbourne no solo produce alimentos y plantas: produce vínculos, bienestar y sentido de pertenencia. Los participantes, en su mayoria emigrantes, sienten que vuelven a sus raices de infancia y juventud en sus respectivos paises donde se dedicaban a cultivar sus alimentos, aprendiendo de tradiciones familiares, en la que la siembra era su modod de vida.
Celebrar su primer aniversario es celebrar la fuerza de la comunidad de Woodbourne Apartments y la certeza de que cada proyecto verde es vital y tiene el poder de transformar nuestro planeta.
Gracias a todos los que han hecho posible que este Jardin Comunitario sea una exitosa experiencia y a los que seguirán apoyando este hermoso proyecto
























