San Francisco de Asís y la unión con la naturaleza.
San Francisco de Asís nos recordó algo esencial: estamos inmersos en la naturaleza, En su Cántico de las criaturas, el sol es un hermano, la luna es una hermana, el agua, el fuego, la tierra: forman parte de una misma familia.
Quizás eso sea una de las tareas de la poesía: observar el mundo y comprender que aquello que parecía distante o ajeno pertenece a nuestra propia vida.
En Eco-Poesía, volvemos a la voz de San Francisco y ofrecemos un segmento de su canto, para escuchar una antigua y muy actual revelación: no somos espectadores de la naturaleza, somos parte de ella.
CÁNTICO DE LAS CRIATURAS
Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor,
tuyas son la alabanza, la gloria y el honor;
tan sólo tú eres digno de toda bendición,
y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención.
Loado seas por toda criatura, mi Señor,
y en especial loado por el hermano sol,
que alumbra, y abre el día, y es bello en su esplendor,
y lleva por los cielos noticia de su autor.
Y por la hermana luna, de blanca luz menor,
y las estrellas claras, que tu poder creó,
tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son,
y brillan en los cielos: ¡loado, mi Señor!
Y por la hermana agua, preciosa en su candor,
que es útil, casta, humilde: ¡loado, mi Señor!
Por el hermano fuego, que alumbra al irse el sol,
y es fuerte, hermoso, alegre: ¡loado mi Señor!
Y por la hermana tierra, que es toda bendición,
la hermana madre tierra, que da en toda ocasión
las hierbas y los frutos y flores de color,
y nos sustenta y rige: ¡loado, mi Señor!
Y por los que perdonan y aguantan por tu amor
los males corporales y la tribulación:
¡felices los que sufren en paz con el dolor,
porque les llega el tiempo de la consolación!
Y por la hermana muerte: ¡loado, mi Señor!
Ningún viviente escapa de su persecución;
¡ay si en pecado grave sorprende al pecador!
¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!
¡No probarán la muerte de la condenación!
Servidle con ternura y humilde corazón.
Agradeced sus dones, cantad su creación.
Las criaturas todas, load a mi Señor.
San Francisco de Asis
Nace en Asís, Italia, en 1181/82, hijo del mercader Pedro Bernardone. En 1206 renuncia a su herencia frente al obispo y elige la pobreza absoluta.
Restaura San Damián, predica y en 1209 el Papa Inocencio III aprueba su Orden de Hermanos Menores. En 1212 funda con Clara de Asís las Clarisas. Autor del Cántico de las Criaturas (1224),
Muere el 3 de octubre de 1226 en la Porciúncula, a los 44-45 años, ciego y enfermo.
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