ULTIMATUM NORUEGO AL BRASIL
O terminan con la deforestación o no recibirán un centavo adicional, es en síntesis el ultimátum que Noruega ha dado al Brasil para forzarles a utilizar con seriedad la ayuda del reino escandinavo.
Que no son, precisamente, conchas de ajo, porque de Oslo han salido ya contribuciones de casi 1.1 millardos de dólares desde 2008, cuando el coloso sudamericano instituyó un fondo para financiar la protección de la selva amazónica.
Este año, la ayuda se reducirá a la mitad, y, si no se adoptan las medidas necesarias, se eliminará por completo, ha dicho la Primera Ministra Erna Solberg al presidente Michel Temer, expresando su inquietud por el galopante proceso de destrucción del más grande pulmón vegetal del planeta; algo a tomar muy en serio porque Noruega es el principal contribuyente y su gobierno conservador mantiene un severísimo monitoreo sobre la utilización de sus coronas que, literalmente, se hacen humo en la foresta amazónica.
Los datos suministrados –informa La Repubblica romana- a base de observaciones satelitales, son impresionantes: la deforestación se ha incrementado en más de una cuarta parte en 2015, y devoró el año pasado casi ocho mil kilómetros cuadrados, vale decir el 20% de toda Suiza, por la voracidad de la agroindustria y la cría ganadera.
Nada más inoportuno para un mandatario que enfrenta el riesgo de una destitución a manos del Parlamento y que aduce, en su defensa, haber vetado medidas legislativas que buscaban reducir 600 mil hectáreas de las zonas forestales protegidas. Algo que Greenpeace observa con incredulidad.
Varsovia, agosto 2017.
Leave a Comment