PREMIO, NO CASTIGO A LAS PRODUCTORAS DE ALIMENTOS

 por Gabriel Rumor 

Que los gobiernos deben brindar incentivos a los empresarios para corregir el sistema de alimentación mundial y no limitarse a castigarlos cuando actúan de modo irresponsable, es la propuesta de Lawrence Haddad, director de la Global Alliance for Improved Nutrition (GAIN), basada en Ginebra, en la última entrega de la revista NATURE.

Lawrence Haddad, director de la Global Alliance for Improved Nutrition

Lawrence Haddad, director de la Global Alliance for Improved Nutrition

Por ejemplo, el Gobierno británico ha decidido penalizar con un impuesto a productores, embaladores e importadores de bebidas que contengan cinco o más gramos de azúcar por cada 100 mililitros, en línea con más de veinte países donde, ciertamente, el consumo ha caído, como en México.

Son medidas que gozan de popularidad entre los gobiernos, las agencias internacionales y las ONGs, pero Haddad sugiere que la zanahoria junto con el garrote también podría revelarse efectiva.

Organización Mundial de la Salud exige proteger la lactancia matern

Organización Mundial de la Salud exige proteger la lactancia matern

El objetivo que desde 1981 persigue el código aprobado por la Organización Mundial de la Salud  para proteger la lactancia materna de los bebes menores de seis meses, es violado en algunos países por ofertas de paquetes gratis, y las técnicas de mercadeo y lobby empleadas por los productores de bebidas azucaradas enfocadas a los niños son igualmente escandalosas.

Se trata de marcas que aumentan significativamente el riesgo de desarrollar diabetes, cardiopatías y otras enfermedades crónicas, sobre todo en regiones como Latinoamérica, Africa y Asia donde es inocultable la obesidad creciente en los últimos quince años.

De los países que informaron a la OMS de sus políticas fiscales para promover mejores dietas en el lapso 2016-17, más de la mitad elevaron sus impuestos en comidas malsanas y bebidas y menos de un cuarto introdujeron subsidios para inducir alternativas más saludables.

Hershey

Hershey

Y, sin embargo, los grandes inversionistas son las cadenas alimenticias mundiales – como Hershey y General Mills que dedicaron en 2016 más de 500 millones de dólares cada una a la sola publicidad – y Haddad está convencido de que muchos en el sector privado aceptarían ajustes para seguir haciendo dinero mientras mejoran la nutrición de los consumidores.

Una combinación de asistencia técnica y financiera pública y privada a pequeñas y medianas empresas en horticultura y acuicultura podrían hacer sus productos más accesibles, deseables y lucrativos, afirma el dirigente de GAIN que desde hace varios años trabaja con 500 de esas firmas para ofrecer granos, pescado, cacahuates y pollo a mercados en Africa y Asia, a precios más reducidos.

Producción agrícola en Kenya

Producción agrícola en Kenya

Y para ello, Haddad propone una ofensiva de cinco puntos: de apoyo a las empresas mediante zonas o parques industriales con tarifas reducidas de renta, agua y electricidad y préstamos a bajas tasas para bienes exportables; crear demanda para bienes saludables, así como hubo éxito en combatir el alcoholismo y el tabaquismo; aupando modelos a seguir, con un banco de datos gratuito; premiando la buena conducta y denunciando a las empresas transgresoras a través del Indice evaluador de las 22 multinacionales más grandes del mundo, que se hace público cada tres años, y promoviendo un diálogo más intenso entre los funcionarios públicos y privados involucrados en el sector alimenticio.

GAIN

GAIN

En resumen, concluye Haddad, inspirado tal vez por  el adagio de Benjamín Franklin de que más moscas se atrapan con una gota de miel que con un galón de vinagre, la industria podría producir más, a menor precio, bajo la presión de la zanahoria y el garrote, preservando la salud del consumidor, de cuya prosperidad depende el porvenir de sus operaciones.

Varsovia, junio 2018.