MOSQUITOS, ADN Y GEOPOLITICA

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 por Gabriel Rumor

Un mismo día, la prensa internacional ha colocado  al fastidioso mosquito en la crónica médica y la reseña literaria.

La Repubblica romana destaca la guerra a muerte que Giovanna Carpi ha emprendido en Baltimore para erradicar, de una vez para siempre, al animal más peligroso del planeta, con el arma más avanzada que ofrece la tecnología actual: el ADN.  Giovanna Carpi

 Dra.Giovanna Carpi

Dra.Giovanna CarpiTras culminar sus estudios en Boloña y Turín, la joven veterinaria se trasladó a los Estados Unidos  para trabajar en la John Hopkins Bloomberg School of Public Health en el combate contra la malaria, una enfermedad infecciosa que mata cada año casi medio millón de personas, niños en su inmensa mayoría.

El suyo es un método de secuencia genética a partir de la lectura del ADN del Plasmodium falciparum, causante del flagelo, que contribuirá al objetivo de la Organización Mundial de la Salud de eliminar en un 90% los casos de malaria al horizonte del año 2030.

Mosquito tigre. Foto James Gathany

Mosquito tigre. Foto James Gathany

De los Estados Unidos proviene más de un tercio de los 2.9 millardos de dólares que se invierten anualmente en la campaña, convirtiéndose casi en un objetivo nacional, aunque el mal esté arraigado en Africa, principalmente.

Así que el centro decidió transferir a Zambia parte de sus poderosos equipos y a la doctoressa Carpi, para seguir la evolución del parásito, comprender su procedencia y detectar cuando adquieren inmunidad contra los fármacos e insecticidas.

Y es que, la selección natural hace reproducir a veces cepas más resistentes, igual a como sucede con los antibióticos, con el agravante de que los mosquitos son grandes migradores y, no más se cree tener un área bajo control, hay una nueva cepa que invade desde alguna zona cercana.

Cepas que se vuelven resistentes

Cepas que se vuelven resistentes

Son movimientos susceptibles de  captarse con el ADN y como el mejor conocimiento del enemigo es el secreto fundamental para liquidarlo, la lectura del genoma ayuda a ubicar rápidamente el origen y la dirección de la enfermedad, afirma la investigadora italiana, mientras, en París, el prolífico Erik Orsenna intenta seguir el vuelo a las 3564 especies hasta ahora repertoriadas, en su libro Géopolitique du moustique. Twitter

El chispeante académico francés se ha combinado con la científica Isabelle de Saint-Aubin para ocuparse de la globalización salvaje e invisible de estos diminutos insectos africanos o sudamericanos que ampliaron su radio de acción, gracias a la movilidad generada por el turismo, de una manera más virulenta que sus ancestros europeos.

Erik Orsenna

Erik Orsenna

Orsenna les siguió los pasos por Panamá, Suriname, Guyana, Tailandia y el Perú, entrevistando, de paso, a sus encarnizados enemigos – médicos, veterinarios y epidemiólogos- tras el virus del Zika originario de la selva ugandesa, por la Polinesia hasta aterrizar en Brasil.

Y, precisamente, los capítulos finales ponen la lupa en los métodos para deshacerse de semejantes bichos tan nefastos. Desde el tradicional DDT hasta el que ahora ensaya la doctoressa Carpi, no exento de altos riesgos porque tiene mucho de aprendizaje de brujo y, como concluye Orsenna, “a fuerza de jugar con el corazón mismo de la vida, la probabilidad es fuerte de que ésta cobre su venganza”, dada la adaptabilidad de los insectos, mucho más aguzada que la nuestra, presuntos seres superiores.

Varsovia, septiembre 2017.

 

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